Abrir los ojos un día y encontrarse con un mundo que se rompe, que se destruye, que pide a gritos que lo salven.
Eso me paso a mi, un día simplemente desperté en un hospital, llena de cables y agujas.
Con la memoria en blanco.
Justo cuando el mundo rugía por un poco de ayuda, por un poco de compasión...
Al parecer una terrible enfermedad aquejaba al mundo, una EPIDEMIA
Y por lo que parecía yo era la cura...
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