"Desde la penumbra, unos ojos deslumbrantes me observaban.
Suspiré aliviada pensando, erróneamente, que ese par de ojos pertenecían a mi primo.
En ese momento, la voz de mi primo, llamándome, desde la habitación siguiente me dejó helada.
Aquellos ojos continuaban mirándome.
Confundida y asustada, llevé mi mano hacia el interruptor de la luz"
Todos los derechos reservados