Eres mía, niña

Eres mía, niña

  • WpView
    Reads 3,802
  • WpVote
    Votes 250
  • WpPart
    Parts 17
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, May 12, 2018
Se ha metido en una pelea, no se porque lo ha hecho, simplemente no lo sé, pero aquí estoy; Sentada en su regazo, curando las heridas de su confrontación, para aclarar un poco mis dudas decido preguntarle al fin: -¿Por qué te has peleado Ethan? No me contesta, se queda callado mirándome fijamente, lo miro fijamente yo también, y frunzo el ceño ligeramente. -Ethan, contéstame- veo como aprieta la mandíbula y contesta: -Por cosas sin importancia princesa. -No te creo -veo como se acerca lentamente y me susurra: -No quisieras saberlo -no se como termina con sus labios sobre los míos, y yo siguiéndole el beso... Mi primer beso.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • ¿Ya todo terminó?
  • 20 y 21 [✓]【#1 Saga: Corazones Destinados】
  • Sin reglas ni principios 2
  • El Sabor de tus Labios [Saga Sentidos #1]
  • Heridas de placer.
  • Fall For a Trouble.
  • CIELO - Sanwoo [+18]
  • ERES MI ADICCIÓN
  • L'nL  #PBminds2016

Un temblor recorría el cuerpo de la joven, cada sollozo una punzada de incredulidad. Las lágrimas no eran solo agua salada, sino la manifestación física de un corazón estrujado, gotas amargas que manchaban el recuerdo de risas compartidas. Su voz, apenas un hilo, se quebraba al formular la pregunta que la torturaba: "¿Por qué este final... después de todo?". Se aferraba a su hermano como si él fuera el último asidero en un mundo que se desmoronaba a su alrededor. En la mandíbula tensa del muchacho, en el brillo peligroso de sus ojos, se adivinaba la tormenta de lealtad herida. Contenía el impulso visceral de convertir su frustración en un golpe seco, dirigido a quien había sido cómplice y ahora era causa del sufrimiento de su hermana. El tránsito del amor, ahora un fantasma escurridizo, hacia la frialdad del olvido se sentía como una traición al propio pasado. El silencio entre ellos era un muro cargado de reproches tácitos, de promesas rotas y de la incomprensible metamorfosis de un vínculo que se creía indestructible. La pregunta flotaba en el aire, densa y sin respuesta, como un lamento por un paraíso perdido

More details
WpActionLinkContent Guidelines