Todo comienza con un agradable capricho, luego con un abrazo del desarrollo, seguido por un apretón de manos de la experiencia, después un beso en la mejía del avanzar y otro en la frente por parte de mi querida euforia.
La vida es como una montaña rusa tiene sus subidas y bajadas. Y cada experiencia será diferente; sonreirás, llorarás o gritarás. No sabes que pasará cuando te embarques y eso lo hace emocionante