-Adiós, Christian.
-Adiós, Ana.
Las puertas se cierran y ella ha desaparecido.
Me dejo caer lentamente hasta el suelo y entierro la cabeza en mis
manos. Ahora el vacío es inconmensurable y lacerante, y me consume por
completo.
Grey, ¿qué narices has hecho?
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