Lilly Bainbridge se le dificulta nombrar lo que siente, aunque su cuerpo insiste en hacerlo por ella.
Patricia Stanton percibe cada gesto, cada pausa, cada respiración fuera de ritmo.
Lo que surge entre ellas no es cómodo, ni rápido, ni sencillo... pero es real, tan real que no promete finales dulces, solo la verdad de todo.