- Amy, ¡haz que te ame! - grita furioso, tambaleando mis hombros
- ¡No se puede obligar a querer! , joder James, ¡dejalo ya! - Respondo sorbiendo las lágrimas que caen por mi rostro
- Sí tu me amas...¿porque yo no puedo hacerlo?
- Porque tu no me amas, ni me amarás, ¡entérate ya! - Giro mi cuerpo y me dispongo a irme por donde he venido
Estoy acostumbrada a esto... porque iba a pensar que estaba vez iba a ser diferente, joder Amy pareces nueva, las chicas como yo no gustan a chicos como James, metetelo en la cabeza y olvidate de él.
All Rights Reserved