Emily Kim murió a los 79 años sin haber encontrado aquello que todos llaman felicidad. Una vida ordinaria. Un amor que nunca fue suyo. Una familia que dejó atrás. Y demasiadas cosas que jamás se atrevió a hacer. Hasta que, en sus últimos segundos de vida, una misteriosa desconocida le ofreció algo que nadie más podía darle: una segunda oportunidad. Emily solo tenía que pedir un deseo. Y lo hizo. Pero cuando volvió a abrir los ojos, descubrió que cambiar su vida significaba empezar desde cero... en un lugar donde nada era como lo recordaba.
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