Taehyung tenía una vida completamente feliz. Al lado de alguien muy especial para él.
Jungkook en cambio, estaba mal consigo mismo. No estaba bien con alguien a quien se suponía que amaba.
Y no parecía que sus caminos fueran a cruzarse alguna vez. No parecía que podrían algún día mirar las estrellas del mismo cielo. No, siquiera eso.