19 mga parte Kumpleto Me quería matar. Mi papá había organizado un matrimonio con un dios, ¡un dios! Y para colmo, ni siquiera me especificó cuál. ¿Era el dios católico, griego o romano? No tenía idea. La incertidumbre me carcomía por dentro.
Y si resultaba ser un dios griego o romano, tendría que enfrentar un juicio. Los demás dioses me pondrían a prueba para determinar si era digna de estar a su lado. La sola idea de tener que demostrar mi valía ante seres tan poderosos me llenaba de pánico. ¿Qué tipo de pruebas me esperarían? ¿Tendría que realizar hazañas heroicas o resolver acertijos imposibles?
La presión era abrumadora. No solo estaba lidiando con la locura de casarme con una deidad, sino que también tenía que enfrentar la posibilidad de perderlo todo si no pasaba esas pruebas. ¡Era una locura total! ¿Cómo podía mi papá hacerme esto? ¿Acaso pensaba que yo era alguna especie de heroína mitológica?