Justo cuando había estado todo perfecto, la vida seguía su curso y la rutina no podía ser más común que nunca... se presenta un giro drástico en su vida, la de él y la de todos. Cuando digo todos, me refiero a TODOS. Isabel y Alfredo pelean juntos con todas las adversidades que se puedan imaginar. Cada instante son acechados por la misma muerte andando por todo el mundo infestado de caminares sin rumbo, un mundo ya destinado a su auto destrucción.
Lo que una vez fueron sentimientos humanos y alma, ahora sólo son costales de huesos y sangre sedientos de carne viva.
Todos los derechos reservados