Eleni. Karenina.
Dos espías.
Ambas han entrenado toda su vida para salir en una misión.
Juntas desde niñas.
Blanco y negro.
Fuego y agua.
Dos lados de una misma moneda.
Unidos para matar.
A quienes necesitan que les recuerden que cada día de la vida tiene que ser importante.
Un abrazo a mi madre, por su amor incondicional, y a Cecilia, por su amor acompañado por la mano dura. Siempre he necesitado del uno y del otro.