
-Dejame ser tu café con leche, el que nunca falta en las mañanas, el que preparas deseando tomar miles de veces, dejame ser el café con leche que siempre esta presenté en tu mesa.- Replicó él, arrodillándose ante ella, mientras los ojos de aquella chica se habrían y salían lágrimas de ellos, sus ojos decían mas que mil palabras, brillaban como si vieran un sueño hecho realidad. - Tú eres el café y yo la leche la mezcla perfecta para todas las mañanas!❤Toate drepturile rezervate
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