Tercera y última parte de Caín.
Cuando Duncan ha perdido todo, ya nada le importa, ni siquiera la venganza.
Pero entonces la vida le da un motivo más para seguir, le da unos preciosos verdes que mirar, le da un cabello rojizo que peinar, la vida le está brindando una nueva oportunidad, y él sin dudarlo la toma. Pero para hacerlo tendrá que dejar todo atrás, la rabia, el rencor, el odio y la culpa.
Para que él pueda empezar nuevamente, tendrá que dejar Italia atrás, pero no por mucho tiempo.
Porque bien dicen que siempre terminamos volviendo a donde pertenecemos. Y Duncan tiene un pasado oscuro, que por más que intente borrar, siempre quedara en la historia, aunque siempre podemos cambiarlo.
El destino de Duncan está atado al de la inocente Skylar Walker de una forma retorcida.
Aunque ella también tiene un pasado oscuro, ella también tiene un infierno personal.
Cuando ellos se encuentren, ¿Qué pasará? ¿Duncan se enamorara? ¿Skylar será parte del mundo de él?
El destino les tiene algo preparado, algo que ninguno esperaba, algo que cambiara su vida. El destino en ocasiones te da esperanza, pero a veces él mismo te la arrancá.
¿Quién dice que el destino no existe o que las casualidades no se cruzan en nuestra vida? Todo llega en el momento justo y cuando menos lo esperamos. A veces, como en esta historia, dos almas se encuentran en un instante perfecto, solo para separarse después. Pero en ese breve lapso, el destino se revela en toda su belleza y complejidad.
Jennifer creía ciegamente en esas palabras: destino y casualidad. Lo que nunca imaginó es que ese destino pondría a Rodrigo en su camino, enseñándole el verdadero significado de la palabra "amor". Un amor que, aunque profundo, le traería dolor y desavenencias con la persona que menos esperaba: su mejor amigo. Este hombre, que había sido su confidente y apoyo, transformaría su amor en odio y venganza, llevándola a una absurda obsesión.
¿Serán capaces Rodrigo y Jennifer de enfrentar todos los problemas que el amor conlleva? ¿Podrán superar los obstáculos que la vida les presenta?
Eso solo el destino lo dirá.
-¿Qué es el destino?
-Somos tú y yo.
En este entramado de emociones y decisiones, el destino se convierte en un hilo conductor que entrelaza sus vidas de maneras inesperadas. Cada encuentro, cada separación, cada elección los lleva a un nuevo capítulo lleno de incertidumbre y esperanza. La pregunta persiste: ¿serán capaces de encontrar su camino de regreso el uno al otro? El destino tiene sus propios planes, y a veces, lo que parece un final es solo un nuevo comienzo.