Buscando Oro

Buscando Oro

  • WpView
    Reads 4
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Jan 10, 2017
Para Fabio el nombre de Frankie boy es algo más que un alias, algo que supera un mero nombre artístico. Frankie boy es el compromiso sellado con su estilo de vida. Frankie no tiene familia, ni trabajo, ni casa. En su vida no cabe rutina alguna. Él vive en una furgoneta, yendo de garito en garito a dar pequeños conciertos, sacando lo justo para viajar a la siguiente ciudad a dar un nuevo recital. Es feliz así, sólo su guitarra y él cabalgando hacia el horizonte. Hace unos meses en los ratos libres estuvo escribiendo un libro. Era mero entretenimiento, rellenar esas horas anodinas antes de dormir, pero un editor lo ojeó y lo editó, cosechando un aceptable éxito de crítica y ventas. Su carrera de escritor lanza la de músico y viceversa. En este punto, aunque tiene que hacer de tripas corazón para vencer su terrible timidez en presentaciones y demás actos promocionales, su vida ha alcanzado un equilibrio provechoso. Pero algo sucede. De repente un problema de salud se interpone en su camino. En principio parece bastante grave, al menos lo suficientemente acuciante como para convertirse en una amenaza directa a su forma de vida. Se da cuenta en ese momento de que ya tiene una edad, no tiene experiencia, ni conocimientos de casi nada. ¿Cómo sobrevivirá ahora? ¿Podrá reconvertirse a una vida sedentaria? ¿Tendrá que dejar la música? ¿Es posible para él ser feliz sin dar conciertos? ¿A qué podrá dedicarse?
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Por casualidad
  • Creo Que Me Gustas
  • Somos muy jovenes para esto
  • My Boyfriend Is A Rock Star
  • Enamórate con cada palabra, destrózame con cada acción (editando)
  • puntos suspensivos; frerard

Ante la impertinencia de su propia lengua, Andrés mandó al carajo un trabajo bien pagado que nunca lo hizo feliz, con la esperanza de encontrar algo mejor. Sin embargo, lo que en un principio visualizó como un nuevo comienzo, ahora le parece un constante recordatorio de que la vida lo odia. Desempleado y sin ingresos de ningún tipo, se ha tenido que mudar al arrendamiento más barato que encontró, en uno de los peores barrios de la ciudad. Sin amigos, sin novia, sin familia que lo quiera cerca y sintiendo la miseria en su máximo esplendor, tiene la esperanza de que, al menos, no puede caer más bajo. Pero, si hay algo que caracteriza al casi treintañero, es la necesidad de complicarse las nimiedades, así pues, tras arruinar la única oferta de trabajo que tenía, entra a un bar de mala muerte con la disposición de acabarse los centavos sobrantes. Quizá estaba muy ebrio para recordar, quizá solo fue muy terco, pero esa tarde rompió un mandamiento inquebrantable de la familia Anthares: 1. Un hombre no besa a otro hombre. Y, como Andrés es estúpido, las cosas no van a terminar ahí, no señor. A fin y al cabo algo tiene que cambiar, ¿no?

More details
WpActionLinkContent Guidelines