
-Ven aquí ahora mismo Alice -dijo con voz ronca y parecía furioso. -¡Que me dejes en paz que tu no eres mi padre! - le digo al mismo tiempo que me doy la vuelta y me arrepiento al ver que estamos a pocos centímetros de rozar nuestras narices... -Te quiero-me susurra al oído y causa que se me ponga la carne de gallina...Todos los derechos reservados
1 parte