"Y en esta fría tarde, me di cuenta de todas las mentiras dichas por ti: "No te dejaré", "te amo", "prometo estar siempre para ti"... Tanto te costaba decir "Hey, no te ilusiones, te estoy USANDO, ¿No lo notas? Oh, vamos, ¿Quién se fijaría en ti estúpida? Mírate, tan solo date cuenta de la escoria que eres y que SIEMPRE serás". ¿Tanto te costaba decirlo antes de ilusionarme? ¿Esperaste todo este tiempo para verme sufrir o realmente te importé los primeros días? Yo te amo, pero después de todo esto, quiero olvidarte a ti y a este sentimiento. ¿Qué digo? ¡DEBO OLVIDARTE! ¡NO PUEDO CON TODO ESTO! Tan solo, ignora este jodido mensaje, y por favor.. ni se te ocurra volver a hablarme".
Ese fue el último mensaje enviado por Sarah hacia Stephan. La deprimente historia llena de ilusiones de ambos jóvenes, había llegado a su fin, sobre todo esto, la chica de tan solo 16 años había tomado uno de los cambios más radicales de su vida. Ya no tenía una mísera razón para creer en el amor, ya no había razones para seguir siendo la chica buena, ya no habían para seguir.
All Rights Reserved