
"Tienes 30 días." ¿30 días?¿Para qué? "Tu familia te ha estado ocultando cosas, cariño." Me removí inquieto en la silla mientras trataba de safarme del agarre de las cuerdas. ¿De qué diablos estaba hablando? ¿Qué tiene que ver mi familia en que yo este amarrado? Digo, como todo adolescente me había metido un poco en las drogas y el alcohol durante fiestas, pero mis cuentas estaban al día. Además, mi familia era humilde, vivíamos en un sector acomodado, sí, pero todo eso se debía a los esfuerzos de mis padres. "¿Qué mierdas dices?¿Quién eres?" pregunté mientras sentía que la sangre comenzaba a hervir dentro de mí. "Los jefes han hablado" dijo ignorando mi pregunta. "Quieren las cuentas al día y tu eres el único método, lástima, podrías haber tenido un buen futuro" Sus labios no se molestaron en esconder una cruel sonrisa. No podía verle la cara, la poca luz que había solo me dejaba ver el cuerpo de la chica que se encontraba caminando en círculos alrededor mio, junto con sus carnosos labios pintados de un fuerte rojo pasión que derretirían a cualquiera. "Te doy 30 días para averiguar en qué estas metido, si no, serás un caso perdido." sentenció mientras colocaba un paño con cloroformo en mi nariz. Con todas mis fuerzas traté de no respirar, pero pronto mis pulmones empezaron a exigir aire obligándome a inhalar, dentro de unos segundos todo se volvió negro.Todos los derechos reservados
1 parte