Cuando entraste por esa puerta, no fue una coincidencia que te sentaras frente a mi.
No fue una coincidencia que fui la primera en dirigirte la palabra.
No fue coincidencia que los demás pensaran que seriamos buenas amigas.
Nada fue una coincidencia, ambas sabíamos que no lo fue.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.