Cuando Mateo Ranieri pierde a sus padres con tan sólo ocho años, los Klein (padres de Marcos, amigo y compañero de aula de Mateo) no dudarán en acoger al niño y amarlo como a un hijo propio. Dos años más tarde nacerá Alex, su hijo menor.
Mateo crecerá así al amparo de sus padres del corazón, y rodeado del cariño y complicidad de Marcos y Alex. Pero un día ha de partir, la universidad lo llama y Mateo dejará atrás sus días con los Klein para convertirse en el hombre que él y sus padres soñaron.
Sin embargo, el joven un día volvió hecho hombre a la tierra que lo vio crecer, para encontrarse que no todo es igual a como lo recordaba, especialmente Alex; la imagen del niñito de mejillas rosas no es más que un recuerdo lejano perdido en la memoria de Mateo.
El amor hacia sus padres adoptivos, la amistad con Marcos... todo vuelve, sin embargo la relación con Alex pasará por una serie de vaivenes en los que pronto se descubrirá sintiendo cosas que nunca antes había sentido, cosas que no están bien sentir, cosas que no estará preparado para sentir, cosas que la sociedad reprocharía y que, su mujer, no le perdonaría jamás.
Conflictos, condena social, amores, odios y mucho más, se entremezclan en esta trama cargada de drama y temores, pero con una sola dirección, el autodescubrimiento y la aceptación (de sí mismo).
"Nadie puede imponernos qué ser. Nadie puede cambiar lo que somos, ni siquiera nosotros mismos."
+ Obra registrada, por favor respeta el trabajo de los demás. +
Algunas historias de amor no tienen grandes giros ni finales felices. Algunas comienzan como cualquier otra, pero se quedan atrapadas en el momento en que algo interrumpe lo perfecto.
Sam vive para sí misma, enfocada en lo que puede controlar: su carrera, su futuro, su propio crecimiento. Le cuesta conectar, no porque no quiera, sino porque nadie parece tocar las partes profundas de su alma. Hasta que aparece Charlie.
Él la ve. No como los demás, sino como si ya la conociera de antes. Lo que empieza como una coincidencia universitaria se convierte en una historia que parece escrita por el destino. Son exactamente lo que el otro no sabía que necesitaba. Pero el amor, por puro que sea, no siempre es suficiente para sobrevivir a las circunstancias.
Dos semanas para volverse almas gemelas y completos desconocidos.
Una promesa, una despedida y un silencio lleno de recuerdos.
La mejor historia de amor dejada solo en el primer capítulo.
Esta es la historia de un amor que fue real, aunque no durara para siempre.
Una historia que deja cicatrices suaves y preguntas abiertas.