Lo peor de terminar con alguien no es aprender a vivir con su ausencia: es terminar cuando hay amor, tanto amor como para acabar contigo sin pensarlo, porque nosotros no terminamos por falta de amor, eso jamás. Terminamos porque el amor estaba acabando con nosotros, y sus huellas arrasaban con todo a su paso. Tal vez así no deba ser el amor. Tal vez nunca estuvimos realmente enamorados. Al menos una cosa tiene certeza: aún lleva consigo mismo la carga de una historia que nunca ha terminado. Sin principio ni final. Sin saludos ni despedidas. Tal vez no fuimos nada. Depende de a quién le preguntes.
Karagdagang detalye