-Joven Yoo, sus análisis nos revelan que usted puede concebir-
-¿QUÉ?- sintió un retorcijón en el estómago, y unas inmensas ganas de vomitar.
«No, no puede ser cierto»
-No se asuste, se puede cuidar, aquí le vamos a facilitar unas cuantas píldoras para prevenir embarazos y tiene que venir cada seis meses para saber cómo su aparato reproductor está funcionando, todo le va a ir bien- aseguró el médico.
-Esto es una asquerosa y reverenda mierda, no puede ser cierto, hay un error, yo no soy mujer, yo soy un hombre, como voy a poder dar a luz a un niño, usted tiene que hacer algo, son médicos, ustedes lo saben todo- empezó a gritar, mientras que sus manos temblaban del puro nerviosismo, su padre trataba de calmarlo, aunque él también estaba destrozado por dentro.
-En estos casos no se puede hacer nada, usted nació así-
«Menuda Mierda»
Son HyunWoo empresario, 26 años, el puesto de trabajo que todos desearían, como deportista nato, la salud perfecta, tiene la novia más linda de todas y tal vez la mujer perfecta, a excepción de algo, ella era estéril.
-Porque no te alejas de mí, vete, otra persona te va a dar lo que yo nunca jamás te voy a poder dar- gritaba su novia.
-¿YO NO ME VOY A ALEJAR DE TI ACASO NO ENTIENDES?-
-¡¿Porque?!- le gritó mientras temblaba
-PORQUE...- ni el mismo sabía él por qué.
-¡¡¡POR LA MALDITA PROMESA DE MI PADRE, PORQUE SOLO ME TIENES LASTIMA HYUNWOO NO LO QUIERES ACEPTAR, PERO ME TIENES LASTIMA!!!-
Para Min Yoongi, Jung Hoseok es su líder de equipo de baile, con delirios de profesor. Para Jung Hoseok, Min Yoongi es un problemático compañero, con una extraña fascinación por molestarlo.
Ambos chicos siempre intentan convivir de la mejor forma posible durante las clases de baile, que cada vez se estaban volviendo más tensas e incómodas debido a la actitud que ambos portaban, el menor de estudiante revelde y el mayor de...intento de maestro paciente, el cual termina de perder por completo los estribos una vez todo el teatro se quedó vacío y solo está frente a un nervioso pálido que intentaba evadir su demandante cuestionamiento.
-Dime, Yoongi, ¿por qué adoras molestarme?, no creas que no me he dado cuenta de lo mucho que disfrutas confrontarme- advirtió con un firme tono y fría mirada que logró erizar por completo el nervioso cuerpo del pelinegro -O mejor aún, cuéntame cuál es la razón por la que sigues asistiendo a éstas cases, ¿por qué te sigues forzando a aprender a pesar de que es evidente el poco amor que le tienes al baile?
-S-si te respondo...¿al fin me dejarás en paz?- preguntó en el tono más fastidiado que podía fingir, en ese preciso momento en que el chico frente a él, acercó sin descaro alguno, sus labios contra su oreja para susurrar una pequeña afirmación -De acuerdo, e-es porque...quiero impresionar a mi novio- confesó con inevitable vergüenza y un fuerte sonrojo.
-Oh...ya veo.