Philtatos

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WpMetadataReadConcluida jue, mar 9, 2017
"Me bastaba con un simple roce o el olor para identificarle; y si me quedara ciego, podría reconocerle por el modo en que respiraba o en que pisaba el suelo. Le reconocería en el fin del mundo, incluso en la muerte." Sobre cómo el hombre que dirigió a los mirmidones se enamoró de su compañero de armas en los juveniles días de verano antes de los días de sangre y lágrimas derramadas en las arenas de Troya. Todos los derechos reservados a Madeline Miller, autora de "La canción de Aquiles".
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Nunca planeé enamorarme de él. Mucho menos de Alejandro... el hermanastro de Isabella, mi mejor amiga. La persona que ha estado a mi lado desde que tengo memoria, la que conoce cada rincón de mi vida. Si alguien me hubiera dicho que acabaría deseando al único hombre que debería estar fuera de mis límites, me habría reído. O habría corrido en dirección contraria. Pero aquí estoy. Sentada junto a él, mientras el auto devora el asfalto como si huyéramos del mundo entero. Las luces de la ciudad se funden con las llamas que parecen brotar del mismo corazón del coche. Él conduce como si la carretera fuera suya, como si nada pudiera detenerlo. Como si fuéramos eternos... aunque los dos sepamos que no lo somos. Lo nuestro no empezó con palabras bonitas ni promesas vacías. Empezó con una mirada. Una mirada que no tenía derecho a sostener, pero que me sostuvo a mí. Desde entonces, todo cambió. Cada mensaje oculto, cada encuentro a escondidas... cada silencio compartido. Lo que empezó como un error, se convirtió en lo único que me hacía sentir viva. Isabella no lo sabe. Nadie lo sabe. Y tal vez, cuando lo sepa, me odie. Tal vez me odie más de lo que yo me odio por cruzar esa línea. Pero hay algo en Alejandro que me arrastra como un incendio lento, como un secreto que arde sin hacer ruido. Este no es un amor de cuentos. Es un amor de vértigo, de límites rotos y decisiones que duelen. Y aunque sé que podría perderlo todo, no puedo detenerme. Porque amar a Alejandro es menos que un verano... pero más que una vida.

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