Dulce pecado

Dulce pecado

  • WpView
    Reads 2
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Thu, Feb 2, 2017
-DULCE PECADO- o -CONFESIONES DE UN JOVEN CONFUNDIDO- Estos son los títulos que se le dio a las declaraciones de un joven acusado de conducta indecente. La historia de la obsesión de Vincenzo Castillo por su mejor amigo, Rodrigo Figueroa en una época en donde la homosexualidad era vista como un crimen. Un romance que termina en un asesinato, un suicidio y una cadena perpetua. -no hay inocencia más dulce que nuestro pecado gentil-
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • ¡Amame a mí, chico tonto!
  • Mi Pequeño Soñador
  • Darío y Gonzalo | Fanfiction
  • Dos algodones de azúcar sabor a... ¿prohibido?
  • El balcón vecino [GAY-GRATIS]
  • El aroma a lavanda [EN LIBRERÍAS]
  •  𝐴𝐼𝑊𝐵 (𝐴𝑙𝑙 𝐼 𝑊𝑎𝑛𝑛𝑎 𝐵𝑒) ᶜᵃʳʳᵉʳᵃ ˣ ˢᵖʳᵉᵉⁿ
  • El brillo en tus ojos ··· Emiliaco
  • El inestable mundo de Alroy [GAY-EN LIBRERÍAS]

Chuuya no sabe cómo fue que terminó perdiendo dos años de su adolescencia con Dazai, finalmente había pasado la etapa del enamoramiento y podía entender a que se referían sus amigos con "Lo guapo no le quita lo idiota"... Por supuesto, tuvieron momentos buenos, hasta que le llegaron varias fotos del engaño del castaño con una muchachita de un grado menor. No hubo escándalo, no hubo drama. ¡Pero por el amor de Dios! Quería arrancarselo del pecho, demostrarle que él era mejor, que nunca encontraría a alguien similar. Que fue Osamu quien perdió. Así que, como consecuencia de una de sus tantas borracheras se animo a arrebatarle toda oportunidad de salir con el chico nuevo. Sabotearlos, eso era todo, no robarlo directamente, no engancharse... mucho menos enamorarse, ¡Eran polos opuestos! Entre el fastidio que se causaban mutuamente, el bicolor y Chuuya, realmente eran capaces de dar la vida por el otro. Él juraba que no había nada, que nunca podría amarlo, pero en cuanto lo probó... Que maravilla del infierno eran los labios de Sigma.

More details
WpActionLinkContent Guidelines