Ella era como la noche,
misteriosa, fría y oscura
pero a la vez pacifica.
Solo aparecía en las noches,
siempre escondida en las esquinas mas oscuras del club,
con su ropa negra y tacones igualmente de negro,
siempre con facciones serias,
mirando todo a su alrededor detalladamente.
Era muy poco cuando notaba su presencia en la oscuridad,
y lo único que siempre rondaba en mi mente era
si ella me notaba.
Pero nunca miraba en mi dirección, o eso es lo que pensaba.
Todos os Direitos Reservados