Mi vida
Te fuiste, lo se muy bien. Mis ojos arden. Arden tanto que se me hace imposible no explotar. Anhelo el recuerdo del primer día en que te vi. Anhelo aquella mirada tan inocente, tan sensible, tan pura, que tanto me hacía estremecer. Anhelo con toda mi alma aquellas palabras que susurrabas a mi oído. Anhelo tus dulces caricias que hacían sentirme el ser más frágil del universo. Anhelo tu voz, explicando la forma tan maravillosa en la que entiendes la vida. Anhelo tus besos, no sabes como los anhelo. Sí, te anhelo.
Anhelo lo que nunca tuve, y tuve lo que nunca quise.
Un corazón roto sin algún motivo real.
Un corazón roto por alguien que nunca existió.
Alguien que aparecía en mis sueños para atormentarme.
O tal vez para amarme.
Te fuiste, lo se muy bien. Directamente, nunca apareciste.