valenIsaOjeda123
Dicen que el chocolate es lo que sostiene la dulzura, pero, ¿qué pasa cuando ese chocolate es, en realidad, quien más necesita ser contenido?
En esta historia, Mike es el chocolate: una presencia intensa y desbordante que, a pesar de su fuerza, se derrite ante la menor sombra de soledad. Trolli es la galleta, esa estructura firme que, aunque a veces se quiebra bajo presión, es el único lugar donde Mike puede encontrar un refugio verdadero.
Sin embargo, la vida es frágil. Los problemas externos crean grietas en la galleta, y cada regaño o palabra dura se convierte en un calor insoportable que deshace al chocolate, dejándolo vulnerable y a la deriva.
¿Podrán dos seres tan diferentes encontrar el equilibrio? Entre el deseo de Mike por ser cuidado y la lucha de Trolli por mantenerse entero, descubrirán que, a veces, para evitar que el chocolate se pierda y la galleta se desmorone, no hace falta mandar, sino simplemente saber sostenerse el uno al otro.
Porque incluso el chocolate más intenso necesita a su galleta para encontrar su lugar en el mundo.