lombardossjj
Desde chicos, Mikaela y Mauro siempre fueron inseparables. Él, su mejor amigo y protector; ella, su refugio y mayor apoyo. Pero a medida que crecieron, también lo hicieron los sentimientos que nunca planearon tener. La diferencia de edad, la fama, las miradas ajenas y el miedo al qué dirán los separan. Sin embargo, el corazón siempre encuentra su propia melodía, aunque esta sea imposible de tocar.