noestaenuso123
A veces, incluso cuando seguimos el camino que siempre soñamos, la realidad no se siente tan emocionante como imaginábamos. Entre clases, trabajos y largas jornadas en la universidad, una joven estudiante que aspira a convertirse en directora de películas ve sus días pasar siempre de la misma manera. Tiene una sola amiga, Naya, quien ilumina algunos momentos con su compañía, pero aun así no logra sacudirse esa sensación de vacío. Mientras sueña con contar historias capaces de conmover al mundo, siente que la suya propia carece de aventura, emoción o propósito. Cada día parece una repetición del anterior, y la pregunta de si realmente pertenece a ese lugar nunca abandona su mente.
En el otro extremo de la historia se encuentra alguien completamente diferente. Una persona que persigue sus sueños con determinación y que, desde fuera, parece tener una vida perfecta. Está rodeado de amigos, de risas y de personas que lo admiran. Siempre tiene compañía, siempre hay alguien a su alrededor.
Sin embargo, hay sentimientos que ni la multitud puede llenar.
Porque, aunque jamás lo admitiría en voz alta, en lo más profundo se siente solo. Como si nadie lograra conocer realmente quién es detrás de las sonrisas y las apariencias. Tiene todo lo que alguna vez creyó querer, pero aun así no puede evitar preguntarse si esa vida le pertenece de verdad o si simplemente está viviendo la versión de sí mismo que los demás esperan ver.
A veces se encuentra mirando al horizonte, preguntándose por qué la satisfacción que tanto buscó nunca termina de llegar. Como si faltara algo. Como si, pese a tenerlo todo, hubiera una parte de él que continúa vacía.
Y aunque nunca lo diría, carga con la sensación de no ser suficiente y de no merecer aquello que tanto ha conseguido.