Emma_012books
Olivia, o Livvie para los pocos que le caen bien, siempre ha sido una niña muy curiosa a la que le encanta leer y escuchar leyendas, aunque nunca se crea ninguna. Mucho antes de que ella naciera, la abuela de Liv, Beatrice, intentó colarle alguna leyenda a Gabriel, el hermano mayor de Olivia, pero nunca consiguió que a él le gustara del todo, entonces cuando ella nació, Beatrice se dejó llevar tanto que a los cinco años Olivia estaba obsesionada con los vampiros, tanto que sus padres creyeron que Beatrice estaba loca y le prohibieron volver a juntarse con su hija.
Muchos años después, en concreto unos trece, Olivia odiaba todo tipo de leyendas, sobre todo las que tenían que ver con vampiros y esos horribles seres. Y, al haber pasado tanto tiempo, los recuerdos de su abuela ya se habían esfumado, lo único que sabía era que estaba loca, aunque eso era lo que le decían sus padres, hasta que un día, sin ella esperarlo, le llegaría una caja con destino a Whitby, unas llaves, y una carta de Beatrice, su abuela.