starwars_fanfic
Hubo un tiempo en que el fuego y la sangre eran la única magia que conocía Poniente. Los dragones surcaban los cielos como dioses olvidados, y la Casa Targaryen reinaba desde su fortaleza de obsidiana, alimentada por los volcanes y el mar. Durante siglos, los señores de Rocadragón miraron hacia el este, hacia los imperios caídos de Valyria, sin sospechar que al oeste, más allá del agua y la niebla, existía otro mundo.
Un mundo donde la magia no rugía con alas de escama, sino que susurraba desde trozos de madera y palabras susurradas. Donde los niños viajaban en trenes escarlata y las puertas se abrían entre ladrillos. Un mundo que los dragones, en su orgullo ancestral, jamás consideraron una amenaza.
Pero los Targaryen siempre han visto más lejos que el resto. Cuando sus exploradores regresaron con relatos de hechiceros, varitas y un colegio encantado escondido en las tierras de los bárbaros del norte, la reina Rhaenyra y el príncipe Daemon comprendieron que la grandeza no se hereda: se conquista. Si existía un conocimiento que pudiera fortalecer su linaje, debían poseerlo.
Así fue como una princesa de trece años, de cabello plateado y ojos violetas, se convirtió en el puente entre dos mundos que jamás debieron encontrarse. Visenya Targaryen, criada entre llamas y guerras, fue elegida no por su sangre, sino por su fuego interior. Y aunque ella aún no lo sabía, su viaje a Hogwarts no solo cambiaría su destino, sino que encendería una chispa que ni las profecías más antiguas pudieron prever.
Porque cuando un dragón se posa en tierra extraña, no pide permiso. Solo espera el momento de alzar el vuelo.