CharlieHVasquez
Era otro día normal para Roberto, se encontraba en su lugar favorito, leyendo las novelas que tanto le gustaban. Geniales obras llenas de misterio y suspenso, de oscuridad y esperanza, de personajes tan brillantes y otros tan sin corazón. Sir Arthur Conan Doyle, Agatha Christie, Edgar Allan Poe, Ted Dekker, entre otros hacían que las horas en casa del abuelo se fueran volando.