JuliaDePedro
Pedro no esperaba ningún mensaje.
Estaba solo, con la luz apagada y el teléfono boca abajo sobre la mesa, cuando una guitarra empezó a sonar desde alguna ventana del edificio de enfrente.
No era una canción bien tocada. Había una cuerda desafinada, pausas torpes y una voz joven que parecía cantar solo para una persona. Pero precisamente por eso dolía.
Porque a veces no nos rompe lo que perdimos, sino descubrir que otros todavía se atreven a decirlo.
La canción de otro es un relato gráfico sobre la noche, la memoria, el amor que ya no llama y esa obstinación absurda de seguir creyendo que, en algún lugar, todavía existe ella.