carolineswrites
Emilia siempre creyó que tenía claro lo que quería.
A sus diecisiete años, su vida parecía tener un rumbo definido: terminar la preparatoria, entrar a medicina y convertirse en la persona que siempre había imaginado ser. Hasta que Dean apareció.
Él tenía dieciocho años, una sonrisa imposible de ignorar y una manera de mirarla que hacía que Emilia olvidara, aunque fuera por unos segundos, todos sus planes.
En Maple Hollow, entre fiestas, partidos de fútbol, tardes de otoño y secretos que solo se cuentan a los mejores amigos, Emilia y Dean descubren lo que significa enamorarse por primera vez.
Ese tipo de amor que llega sin avisar.
Que te hace sentir invencible y, al mismo tiempo, completamente vulnerable.
Que parece que va a durar para siempre cuando todavía no sabes cuánto puede cambiar tu vida.
Pero amar a alguien no siempre significa estar preparado para quedarse.
Porque algunas historias comienzan mucho antes de que sus protagonistas sepan cómo terminarlas.
Y quizá algunos amores no están hechos para durar, sino para cambiarnos para siempre.