AvadaKawaii
Celestine Montgomery nació en el pequeño reino mágico de Genovia, dentro de una antigua familia noble conocida por su refinamiento, su estricta educación y sus estudios sobre magia sensorial. Hija única de una de las ramas más importantes de la realeza mágica genoviana, su nacimiento estuvo rodeado de rumores y preocupación cuando se descubrió que había nacido completamente ciega.
Lejos de permitir que creciera dependiente, la Casa Montgomery la educó bajo normas severas de disciplina y autosuficiencia. Desde pequeña aprendió a orientarse mediante la magia, utilizando sutiles pulsos emitidos por su varita para percibir espacios, paredes y movimientos a su alrededor. Gracias a ello, Celestine desarrolló una manera única de "leer" el mundo, basada en sonidos, vibraciones, corrientes de aire y presencia mágica.
Criada entre salones silenciosos, tutores privados y protocolos aristocráticos, Celestine creció siendo reservada, elegante y extremadamente perceptiva. Aunque muchos en Genovia la trataron con compasión o excesiva protección, ella desarrolló un profundo rechazo a ser vista como frágil.
Contra las expectativas de su familia, decidió asistir a Hogwarts en lugar de continuar su educación mágica privada o ingresar en Beauxbatons. Para Celestine, Hogwarts representaba algo que nunca había tenido realmente:
libertad.
Sin embargo, al llegar al castillo, se encontró rodeada de alumnos que no entendían su forma de moverse ni su silencio constante. Entre ellos estaba Draco Malfoy, quien, intrigado por el extraño comportamiento de la joven noble de Genovia, terminó formulando la pregunta que cambiaría por completo la forma en que los demás la veían:
-¿No ves o qué?
-Yo... soy ciega.