Dwklxz
(Luego de organizar algo que solo sabrás el día que decidas decirme "si, acepto")
Esta es mi meta de vida, no un logro, no una etapa, no algo que se alcanza y se suelta.
La plata va y viene, la gente cambia, el mundo no se detiene por nadie.
Todo es momentáneo. Pero con esto quiero que ella no lo sea. Quiero que ella se quede.
Que se quede incluso cuando todo pese, cuando duela, cuando no sepamos cómo seguir.
Desde 2021 estamos remando.
A veces juntas, a veces cansadas, a veces heridas.
Hubo baches, errores, silencios, llantos que solo vimos nosotras. Hubieron momentos en los que parecía que ya no daba, que lo nuestro no sobrevivía a otra caída.
Y aun así... nunca nos soltamos.
Siempre volvimos a nosotras.
Hace no tanto yo juraba que no sentía nada, que era un error, que esto estaba destinado a terminar.
Y hoy me sorprendo de lo enamorada que estoy.
No de una versión idealizada, sino de ella real, con sus luces, sus sombras, su historia y la mía entrelazada.
Incluso un domingo 25 de enero, mientras ella está en la iglesia como niña de Dios, yo planeo una vida entre nosotras dos.
Una vida que tal vez no sea la más fácil, pero sí la más honesta.
La que elijo.
Porque solo con ella quiero esto. Solo con ella me veo casada.
Solo con ella tendría el valor de hacer esta pedida de mano.
No quiero el guion que otros esperan para mí.
No quiero ser a la que un hombre le pida matrimonio en un restaurante cualquiera, frente a una multitud.
Quiero ser yo quien le pida la mano a esta mujer.
Mirarla a los ojos y decirle: te elijo, incluso después de todo.
Quiero acompañarla en lo que sea, elegirla en los días buenos y quedarme en los días difíciles.
Seguir volviendo a nosotras, una y otra vez, hasta que ya no haga falta volver porque estemos en casa.
Lo quiero.
Y creo profundamente que, si seguimos eligiéndonos, si seguimos remando juntas como lo venimos haciendo desde hace años.
Este amor no solo va a resistir, va a quedarse.