SebastianRodriguezM
En un rincón apartado de las Sierras de las Ánimas, Uruguay, la ambición científica y el misterio cósmico colisionan bajo un cielo amenazante. Un investigador se asienta en un campamento, iluminado apenas por la tenue luz roja de un cuarto fotográfico, decidido a desentrañar los secretos del universo. Con la ayuda de un telescopio, apunta hacia la inmensidad celestial persiguiendo un imponente cometa.
Sin embargo, la observación estelar toma un giro perturbador y fantástico: al mirar a través del lente, no encuentra un reflejo estelar común. Esta inquietante visión conecta de forma mística la inmensidad del cosmos con la propia tierra, sugiriendo que el universo no es un ente pasivo para ser medido por la ciencia, sino una fuerza viva, consciente y hambrienta. Entre piedras ancestrales y fotografías que retratan el mismo enigma, la delgada línea entre la cordura, la obsesión y lo inexplicable se quiebra por completo para siempre.