rossecolin
Lía, a sus dieciocho años, es un espíritu inquieto atrapado en la monotonía. Su pequeño pueblo, con sus calles familiares y sus rutinas predecibles, se ha convertido en una jaula que la ahoga. No es la falta de aventuras lo que la empuja, sino la soledad que la acompaña como una sombra silenciosa. Un vacío ensordecedor que el bullicio cotidiano no puede callar.
Pero en la pantalla de su televisor, ha encontrado un escape, las sagas épicas de los vikingos y los clanes escoceses.
Lía se ve reflejada en la fuerza de los guerreros y en la inmensidad de los paisajes del norte. Viajar a estos lugares no es solo una simple travesía, sino una búsqueda de su propia batalla. En estas tierras míticas, sueña con encontrar la versión más audaz de sí misma.
Lía no solo quiere viajar para ver postales; anhela romper el espejo de su existencia actual. Siente que su voz se pierde en un eco que nadie escucha, que es un eco sin un origen. Quiere dejar de ser el reflejo de las expectativas de los demás para encontrar su propia identidad.