Arisita_DC
Ferra es alguien que siente todo con una profundidad que no sabe disimular. No ama a medias, no se protege cuando conecta, no sabe quedarse en la orilla. Cuando quiere, se entrega completa: con palabras, con tiempo, con paciencia, con una lealtad que a veces la deja expuesta. Vive cargando la sensación de no ser suficiente, de tener que esforzarse un poco más para merecer lo bueno, y aun así sigue creyendo en el amor incluso cuando este le ha enseñado a dudar de sí misma.
Billo no es perfecto ni pretende serlo. Es presencia, es compañía, es alguien que está, pero que también arrastra silencios, miedos y formas distintas de sentir. No siempre sabe expresar lo que lleva dentro, no siempre entiende la intensidad de Ferra, pero eso no significa que no le importe. Su manera de amar es diferente: menos explosiva, más contenida, a veces torpe, a veces tardía. Y ahí nace el conflicto.
Entre ellos no hay un amor fácil ni idealizado. Hay conexión, hay momentos que se sienten hogar, pero también hay desequilibrios emocionales. Ferra da más de lo que recibe, se queda más de lo que debería y espera más de lo que le prometen. Billo, sin mala intención, a veces no alcanza a sostener todo lo que ella entrega. No porque no quiera, sino porque no sabe hacerlo de la misma forma.
Esta es una historia sobre límites, sobre identidad emocional y sobre el momento en que amar deja de ser entrega y se convierte en resistencia. Sobre entender que no todo lo que se siente profundo es necesariamente sano, y que elegirse a uno mismo también puede ser una forma de amor.