La vida de Bruna Barovero estuvo llena de alegrías y festejos desde niña. Siempre fue una chica extremadamente especial y tranquila, más allá de su vida llena de lujos elegía la simpleza a toda costa.
Siempre había evitado estar con gente del ámbito público y deportivo ya que quería una vida más allá de la pasión del futbol, pero eso se le va de la mente el día el cual su padre, el Trapito Barovero, le presenta a la próxima joya en construcción del club de sus amores.