Stardust33_
Cuando Max Verstappen debutó en la Fórmula 1 con apenas 17 años, el cielo le asignó un ángel guardián: Sergio. Su tarea era simple -proteger, observar, guiar en silencio desde las sombras- sin que el chico jamás lo supiera. Así había sido siempre: los humanos no ven a sus ángeles.
Pero Max no es como los demás. Desde el primer día, puede verlo. Puede oírlo.
Lo que debía ser una misión discreta se convierte en un vínculo imposible de ignorar: Checo, atado por el deber celestial de cuidar de él sin interferir demasiado en su destino; Max, que crece de adolescente prodigio a campeón del mundo con un guardián invisible-para-todos-menos-para-él como testigo constante de cada victoria, cada caída, cada momento de soledad tras las cámaras.
A medida que pasan los años, la línea entre protector y compañero se vuelve cada vez más difícil de sostener. ¿Qué pasa cuando un ángel empieza a sentir demasiado por la persona que jura proteger? ¿Y qué pasa cuando esa persona se da cuenta de que también lo necesita?