zdDAYANA
Hace más de mil años, el mundo estaba gobernado por cinco grandes reinos humanos y el Reino Lunar,
una nación habitada por los Lobos Lunares.
Los Lobos Lunares no eran simples animales. Eran seres antiguos creados por la Diosa de la Luna,
capaces de adoptar forma humana y poseer poderes extraordinarios. Durante siglos convivieron con
los humanos, protegiendo el equilibrio entre la luz y la oscuridad.
Entre ellos reinaba Kael, el Rey de la Luna Plateada.
Sin embargo, la paz terminó cuando Morgath, un poderoso hechicero obsesionado con la inmortalidad,
descubrió la existencia del Corazón de la Luna, una fuente de energía capaz de otorgar un poder
ilimitado.
Morgath intentó robar ese poder.
Para detenerlo, Kael y los Lobos Lunares libraron una guerra que duró años. Aunque lograron
derrotarlo, el hechicero lanzó una última maldición antes de desaparecer.
La maldición destruyó el Reino Lunar.
Los lobos fueron dispersados por el mundo.
Muchos murieron.
Otros perdieron su forma humana.
Y Kael fue condenado a vivir eternamente como un lobo.
Antes de desaparecer, la Diosa de la Luna hizo una profecía:"Cuando la Luna de Sangre vuelva a teñir el cielo, nacerá una hija de la luna. Ella portará la marca del
destino y tendrá el poder de liberar al Rey Maldito. Pero su elección decidirá el futuro del mundo. Si
escoge el camino de la luz, la oscuridad será sellada para siempre. Si escoge el camino de las sombras,
los reinos caerán."
Durante siglos, la profecía se convirtió en una simple leyenda.
Hasta el nacimiento de Selene Winter.
Sin saberlo, Selene es la última descendiente de los antiguos guardianes de la luna.
Su destino está unido al de Kael.
Y cuando la Luna de Sangre aparezca nuevamente en el cielo, el mundo entero descubrirá que algunas
leyendas nunca murieron