JuanManuel382
-¡Bingo!- Exclamó el Oso Jonás, entusiasmado por aquella grandiosa idea.
-Le llevaré un par de galletas hechas con las deliciosas bayas de este bosque, estoy seguro no podrá resistirse.- Su mirada se tornó oscura mientras sus facciones dibujaban una macabra sonrisa que no pintaban nada bien.
-Jonás, mi querido Jonás, piensa bien lo que harás. Con mis 6 años de vida, he aprendido que las malas acciones que uno comete nunca terminan bien.-Colocándose en su hombro, habló la pequeña Ruiseñor.
-Moriré saboreando su carne y el delicioso néctar de su sangre, mi pequeña Lusci.- Aseguró.
Puso garras a la obra, puesto que su plan apenas comenzaba...