unaescritorasinmas
Alma y Daniel no empezaron bien. De hecho, empezaron siendo todo lo contrario a lo que el otro necesitaba. Pero en medio de una pandemia que lo ralentizó todo, incluso el odio tuvo tiempo de convertirse en algo distinto.
Primero fue rechazo. Luego costumbre. Después, amistad. Y cuando se dieron cuenta, ya era amor.
Pero no estaban preparados. Se rompieron antes de aprender a sostener lo que habían construido.
Años después, el destino los volvió a juntar. Esta vez con más calma, con más heridas y con menos certezas. Volvieron a ser amigos, aunque ninguno de los dos olvida del todo lo que fueron... ni lo que podrían volver a ser.
Porque hay personas que no se superan, solo se reencuentran.