SamInTheSky
Todos conocen la historia del héroe. La de IRON MAN. La del hombre que construyó una armadura en una cueva, salvó al mundo y aprendió a sacrificarse por él. Pero nadie suele preguntarse qué ocurrió después. ¿Qué hace un hombre cuando por fin puede bajar la guardia? ¿Y qué ocurre cuando alguien decide enamorarse simplemente del hombre bajo el traje?
Para Tony Stark, la respuesta comienza con Andrea.
Lo que empieza como un encuentro inesperado se convierte en algo que ninguno de los dos había planeado. Tony descubrirá que hay cosas que no pueden diseñarse, calcularse ni controlar. Porque quizá su verdadero desafío no sea construir una armadura capaz de proteger al mundo, sino aprender que protegerlo no siempre significa sacrificarse por él.