M_pernilla
Nos conocimos cuando ninguno de los dos imaginaba cuánto podía cambiar una persona la vida del otro. Lo que comenzó con un mensaje terminó convirtiéndose en años de recuerdos, viajes, amigos, sueños, errores y un amor que, aunque muchas veces estuvo a punto de desaparecer, siempre encontraba la manera de regresar.
Pero amar a alguien durante tanto tiempo también puede hacerte olvidar quién eras antes de conocerlo.
Elena aprendió a querer a Mateo, pero en el camino comenzó a perderse a sí misma. Entre rupturas, regresos, heridas, dudas y una confianza que nunca volvió a ser la misma, tuvo que aprender que amar no siempre significa quedarse y que soltar tampoco significa dejar de amar.
Cuando creyó haberlo perdido definitivamente, encontró algo que no esperaba: a ella misma, a Dios y una vida que todavía podía construir sin depender de nadie.
Ahora Mateo ha vuelto a su vida, pero ya no son exactamente los mismos. Están juntos de alguna manera, aunque nadie sabe realmente qué son. Él no está preparado para ponerle un nombre a lo que tienen y ella ya no sabe cuánto tiempo puede vivir esperando una certeza.
Porque todavía existe amor.
Todavía existen recuerdos.
Todavía existe un nosotros.
Pero también existe una pregunta que ninguno de los dos sabe responder:
¿Qué pasa cuando amas a alguien y, aun así, tienes que aprender a elegirte a ti misma?
Entre el adiós y el quizá, una historia sobre perderse dentro del amor, volver a encontrarse y descubrir que algunas historias no terminan cuando uno dice adiós.