DylanJose1123
Entre tanto y tanto, ciertos hilares del destino toman por correcto entrelazar algunas cuerdas que son, en esencia, muy diferentes entre sí. Como cuando el comediante posterior a un festejo llora, sin remedio y preso de la tristeza, después de recibir una fatídica noticia de muerte. O la forma en que gritan los demonios de una joven insatisfecha, frente a la inclemencia del tiempo y el espejo. Al igual que como cuando el dolor previo abandona el cuerpo de un alumbramiento natural, dando paso al solo regocijo y claridad. Son, en su mayoría, formas consumadas de una ironía universal mal comprendida. Pero, no por ello, deja de ser hermosa, ante los ojos del artista. Creador de mundos y verdades. Prolongación de la condena y la vida.