Paulichussss
Ya hace tiempo que mi cuerpo anda vagando por el hermoso predio verde lleno de vida donde alguna vez soñé descansar. A veces subo, otras veces bajo y me tomo el atrevimiento de entrar a sus casas, escucharlos e incluso mover algunas cositas que me parecen fuera de lugar. También como con ellos cuando almorzar arriba no es realmente muy de mi gusto y trato de hacerles compañía a sus hijos, quienes, no sé cómo ni cuándo, adquirieron ese don para escucharme y, además, verme.
A lo largo de mi vida, pasé por incontables aventuras. Algunas más dolorosas, felices u excitantes que otras.
Pero nada, absolutamente nada, se compara con la última.