Epílogo

501 69 7
                                        

Era verano, pero yo me encontraba saliendo de la escuela y de los que rendían materias, era increíble como a muchos les encantaba estar dentro de un salón rindiendo historia cuando podrían estar durmiendo.

Lo primero que divisé en cuanto salí por completo del edificio, fue tu hermosa persona, me esperabas con una mochila, unos pantalones cortos y una remera suelta, además de tus lentes de sol.

Te sonreí mientras me acercaba a ti y besaba tu mejilla, detesto que seas más alto que yo.

--¿Cómo te fue? --Fue lo primero que preguntaste mientras tomabas mi mano y comenzábamos a caminar.

--La verdad que bien --Admití de forma ligera--  La satisfacción que me llevé con los que van a tener que estar en febrero es gloriosa.

Te reíste con esa tierna voz que tienes y que yo adoro.

--Y después el malvado soy --Declaraste a lo que yo te vi fingiendo estar ofendido.

--¿Disculpa? --Te reíste más fuerte-- Pero al menos mis alumnos no van a ponerme una denuncia por acoso, casi no volvía a pisar tu casa --Te recordé mientras te sonrojabas.

Ahora era yo el de las risas.

--¡Ya olvídalo Argie! --Pediste con ternura, pero con una sonrisa.

--Nop, me niego. Es mi recordatorio de no estar solo con tu hermano jamás.

Ambos nos unimos en una risa, disfrutando del pequeño momento.

No me cansaré de decir cuanto te amo.

Miedos [USArg] [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora