💕Capítulo 4🔪

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La hora de clases ya había terminado, y los estudiantes ahora mismo se encontraban dispersos por toda la escuela, pues la hora del recreo ya había comenzado. Los alumnos se encontraban comiendo, hablando jugando, etc.                                                                                                                                Todos menos uno, Valt. El se encontraba buscando a cierto grupito. Según lo que había escuchado este se reunía a un costado de la escuela, en frente del club de jardinería.

Estaba dispuesto a conseguir ese número, cueste lo que cueste.                                                                    Una vez llego al lugar se acercó a los chicos que ahí se encontraban poniéndose en frente de ellos. 

Valt: Necesito hablar con uno de ustedes - Serio directo y con la cabeza en alto sabia de antemano lo peligrosos que podían llegar a ser estos si se les daba la oportunidad.

¿¿¿: ¿Así? y con cien desea hablar su majestad - Se burló un pelí-morado mientras hacía una reverencia y sus compañeros se reían.

Valt: Pues... - Lo inspeccionó de pies a cabeza, no era rubio, ni usaba pantalones con chaqueta de cuero con camisa roja como se lo habían descrito - Créeme contigo no. 

¿¿¿: Y, entonces con quién - Se izo a un lado dejando ver a a los demás vándalos.

Valt los miraba fijamente intentando encontrar al qué quería asta que al fin encontró al chico que cumplía con todas las descripciones - Con el, quiero hablar con el - Dijo apuntando a el chico rubio. 

 El resto de ellos miraron raro a su amigo, y el también estaba extrañado pues nunca en su vida había visto al peli-azul. Mas acepto, porque ¿Por qué no? además el chico le había caído bien, no todos tenían el valor para llegar así y enfrentar a su líder 

???: Bien entonces vamos - El rubio comenzó a caminar y Valt lo siguió, caminaron un rato alejándose lo suficiente para hablar a solas - Sabes, fue muy valiente de tu parte haber enfrentado a Lean, no cualquiera lo haría - Menciono el chico con la paleta en la boca - Mi nombre es Rantaro Kiyama pero tu puedes decirme audaz, ¿Cuál es el tuyo?

Valt: Amm... mi nombre es Valt, Valt Aoi 

Audaz: Y dime, de que querías hablar eh, sin ofender pero nunca te había visto antes - Menciono el muchacho. 

Valt suspiro - Veras yo... lo que pasa es que,  necesito un favor, te ofrezco cualquier cosa a cambio de lo que quiero

Audaz: Vaya, vaya así que un favor eh, mira una persona normal no aria un favor a alguien que acaba de conocer, pero ya que ofreces cualquier cosa a cambio y que me encanto la manera en la que retaste a Lean dime ¿Qué es lo que quieres?...  

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Si bien se encontraban en recreo, no todos los estudiantes podían gozar de una hora de descanso y libertar, los miembros del consejo técnico se encontraban reunidos en un salón especial discutiendo algunas cosas, el ciclo escolar ya había comenzado y con el se venían diferentes cosas que ellos y los maestros tenían que resolver, ellos tenían que ver por el baile de bienvenida.                                                                                                                                                                              La sala o salón donde estaban era un desastre, podrían ser los alumnos mas dotados de la institución, pero a la hora de organizar algo actuaban como animales, pues la mayoría era tan soberbios que no aceptaban hacer caso a alguien mas.                                                                                     El albino de ojos rojos se encontraba en su asiento con sus manos en la mesa acunando su cabeza, a el normalmente no le importaba realmente lo que los demás hicieran o no puesto que al final de cuentas eran obligados a hacerlo de una manera u otra                                                                A pesar de el tremendo ruido que había en el lugar el ojí-rubí estaba a nada de quedarse dormido, sonaba imposible pero era verdad, su cabeza estaba tan en blanco que las voces que escuchaba se transformaban en tranquilo ruido blanco que no asía mas que arrullarlo 

Solo MíoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora